Actualmente, el uso de la tecnología en el ámbito educacional ha aumentado considerablemente. En tiempos anteriores, no se consideraba tan importante invertir en el uso de Tics, o más bien, no se tenía conocimiento de los beneficios que ésta tiene para con la educación.
Buenos resultados en educación nos indican que la inversión en tics no es una decisión errónea, o que nos llevará a un retroceso. Muy por el contrario, la experiencia nos ha demostrado que son innumerables los logros que los alumnos obtienen mediante su uso.
El progresivo avance tecnológico, específicamente, la revolución tecnológica que esta tomando lugar hoy en día, nos hace considerar que si queremos obtener logros significativos y ser considerados como un país tecnológicamente vigente y activo, el uso de las tics resulta fundamental.
Al ser consciente del gran aporte que las tics brindan a nuestra educación, surge por tanto, la interrogante de cómo incorporar su uso en las aulas de nuestros colegios y qué sectores específicos deberían abarcar su uso.
La respuesta a ambas interrogantes se ha ido resolviendo a sí misma con el paso del tiempo. Ante la pregunta “cómo”, tenemos por ejemplo el surgimiento y la implementación de laboratorios multimediales y de audio, salas de video, etc., donde los alumnos pueden estar en constante contacto con las tecnologías de la información y la comunicación. Consecuentemente, la inversión en Tics tiene un costo que debe ser suplido por las autoridades pertinentes en esa materia. Si bien es cierto, invertir en ello no resulta tan económico para nuestro país, y mucho menos, para el bolsillo de las miles de familias cuyos hijos se encuentran cursando la enseñanza básica, media o superior, el esfuerzo por abarcar su uso en todos los sectores resulta fundamental.
Adicionalmente, se podría afirmar que su uso es beneficioso e importantísimo en todos los establecimientos y niveles educativos. Los establecimientos públicos y privados, por consiguiente, deberían tener el mismo acceso al uso de las tics. No debiesen existir diferencias sólo por temas económicos. Además, esto se debería fomentar desde temprana edad, posiblemente, desde el nivel preescolar, de modo de insertar a los alumnos desde muy pequeños en el ámbito tecnológico.
Para muchos esto podría ser considerado una utopía debido a la gran brecha existente entre los sectores socioeconómicos de nuestro país, donde las diferencias entre uno y otro sector son abismantes.
Resulta lógico pensar entonces, que los sectores más acomodados económicamente serán aquellos que tengan más y mejor acceso al uso de las tics. Incluso, no es necesario hablar en futuro, ya que precisamente es lo que está ocurriendo actualmente. Pero, personalmente, tengo la convicción de que toda meta, por imposible que parezca, puede ser cumplida, y por ende, con esfuerzo y reales ganas, esto podría llevarse a cabo.
Lo importante para lograr lo propuesto, es que la gente tenga conocimiento del aporte de las tics en el área educacional. Se debiese crear una especie de cultura tecnológica, donde el poseer los conocimientos y la herramientas necesarias en relación a este ámbito, resulte fundamental para desenvolverse en la actual sociedad.
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