Ante la interrogante de cómo defender el trabajo intelectual de las personas, y a la vez, permitir el acceso universal al conocimiento, varias son las respuestas que pueden surgir.
Personalmente, tengo la convicción de que las cosas que se han creado deben estar al servicio de la comunidad, y mejor aún, si de esa forma se puede contribuir y colaborar para con ella. Pero también concuerdo con que se debe respetar el trabajo que con esfuerzo aquellas personas han creado. Por tanto, el respeto al trabajo intelectual toma bastante peso al hablar de este tema.
Se genera, entonces, una especie de tensión entre el respeto a la propiedad intelectual y el derecho que tienen las personas a acceder a ese material, trabajo o invento.
Sabemos que actualmente, el uso indebido de la propiedad intelectual de otras personas está penado por la ley. Por consiguiente, quien infringe aquello, recibe un castigo. Pero tomando en cuenta la necesidad que las personas tienen de acceder a ciertos conocimientos, se necesitan mejores formas de lograrlo, un sistema más eficiente.
Resulta muy fácil criticar aquellas cosas que no funcionan correctamente o para las cuales es muy difícil encontrar una solución que deje conforme a ambas partes. Por tanto, para dicha tensión, a mi parecer, pueden surgir soluciones que satisfacen tanto los derechos de autor como las necesidades de los usuarios. Una de ellas sería, por ejemplo, la implementación de sitios donde las personas pudieran tener acceso al conocimiento, y donde su correcto uso fuera legal. En dichos lugares, se encontrarían los inventos (cualquiera fuera su clasificación) los cuales estarían al servicio de la población de manera masiva y gratuita. Esto ayudaría a que aquellas personas que no tienen acceso a este tipo de beneficios, ya sea por motivos económicos o de otra índole, no se vieran discriminados ante el resto que si posee los medios necesarios para acceder a este.
De la misma forma, los autores se verían beneficiados, ya que el Estado estaría a cargo de otorgarles una subvención por el uso que las personas hagan de su propiedad. Entre más personas accedan a una propiedad, más subvención recibiría el autor. Obviamente, el uso de dichas propiedades sería exclusivo, y si se respetarían las garantías que poseen los autores. Cualquier mal uso del material, debería ser sancionado.
Automáticamente, esta idea nos lleva a pensar en el centralismo. De implementarse esta idea, sería seguro que abarcaría primera y principalmente nuestra capital, Santiago.
Lo ideal sería que esto no sucediera. Dichos lugares públicos deberían estar establecidos en muchas ciudades de nuestro país, de manera tal que se logre abarcar el ciento por ciento de nuestro territorio. A esto se le debe agregar, que el acceso a dicho conocimiento sería libre y estaría a disposición de todas las personas que quisieran acceder a este, no importando diferencias socioeconómicas o de otra naturaleza.
Considero que esta es una alternativa real y posible para solucionar el problema que surge entre ambos derechos, debido a que la necesidad que las personas tienen de acceder al conocimiento y a la cultura, no se puede negar. Además, esto va en directo beneficio con el desarrollo de nuestro país. Para que un país sea desarrollado, sus ciudadanos deben ser personas cuyo capital cultural sea valioso. Y si se niega este derecho a las personas, nunca podremos avanzar en términos culturales o sociales. Por otro lado tampoco se puede pasar a llevar el derecho y los privilegios que los autores tienen sobre obras de su propiedad. Por tanto, la solución propuesta iría en directo beneficio de ambas partes.
-"Por tanto, el respeto al trabajo intelectual toma bastante peso al hablar de este tema." suena ambiguo y no aporta mucha información a lo anterior.
ResponderEliminar-...el uso indebido de la propiedad intelectual de otras personas está penado por la ley". podría se mejor " el uso indebido de propiedad intelectual por parte de personas ajenas a esta, está penado por la ley".
-"...ante el resto que si posee los medios necesarios para acceder a este". problemas ortográficos: "sí" por afirmación y "éste" por reemplazo de sustantivo.
-"...y si se respetarían las garantías que poseen los autores." mismo problema ortográfico
- Muy bien organizado en general, lo introduce más bien ambiguo pero el desarrollo y conclusión perfectos. La idea que plantea se entiende muy bien y la coherencia del resto del texto está clarísima.